septiembre 2012


Eugenio Gambetta Gabin
La figura fue utilizada en países como Colombia y México para el desarrollo vial y de redes hoteleras.
LLAMADAS:
“El Estado solo no va a poder hacer todo lo que se necesita en infraestructura, tiene que unirse con la parte privada y el fideicomiso es el vehículo ideal para hacerlo”.
Marina Guida
“Se tiene que hacer obras de infraestructura para caminos, puentes, hoteles; esto va a dar un empuje a la economía y así va aumentar el PIB”.
Miriam Solís
“Con el fideicomiso se busca la seriedad, con seguridad jurídica uno atrae mucha inversión extranjera, entonces el Estado ya no va a tener que pedir plata afuera”.
César Paredes
La imperiosa necesidad de contar con caminos transitables, aeropuertos modernos y redes hoteleras que tornen más atractivo al turismo local, conduce a explorar nuevos mecanismos que garanticen la concreción de este tipo de obras.
El fideicomiso se presenta como la herramienta para avanzar en infraestructura, en Paraguay, debido a que la conformación de un patrimonio independiente garantiza la calidad y agilidad de los trabajos.
Estas fueron las consideraciones presentadas en la Mesa de Negocios, organizada por La Nación (LN), en la que participaron Mariana Guida (MG), gerente de la Unidad de Negocios Fiduciarios del Banco Continental; Miriam Solís (MS), gerente de Fideicomisos de Banco Familiar; y César Paredes (CP), directivo de la Casa de Bolsa Cadiem.
Los expertos recordaron que la figura en cuestión fue utilizada en países como Colombia y México para el desarrollo vial y de redes hoteleras, con rotundo éxito. Destacaron que el fideicomiso otorga a los proyectos la seguridad jurídica que tanto reclaman los inversionistas cuando consideran fijar su atención en Paraguay, ya que los bienes comprometidos en ellos son inembargables y se mantienen independientes de los vaivenes políticos, agregaron.
Mencionaron la necesidad de que se apruebe la ley de fideicomiso público, para que las entidades del Estado y los municipios tengan la opción de utilizar este mecanismo para concreción de obras, sin necesidad de someter al Legislativo el estudio de cada trabajo que se pretende llevar adelante.
Aseguraron que existe interés de inversionistas extranjeros para operar en Paraguay, pero que muchos proyectos no llegan a materializarse por la escasez de instrumentos de inversión en el mercado local.
-LN: ¿Cuál es el camino que se debe seguir para el desarrollo de la infraestructura en Paraguay?
MS: Se tienen que hacer obras de infraestructura para caminos, puentes, hoteles; esto va a dar un empuje a la economía y así va a aumentar el PIB (Producto Interno Bruto). El vehículo ideal es el fideicomiso, en Colombia se hizo el metrobús con este sistema, y también el desarrollo inmobiliario. Se pueden hacer concesiones, conocer cómo lo hicieron otros países; estamos desarrollando poco a poco esta figura.
MG: Es fundamental que se conozca esta herramienta porque mediante ella podemos llevar a cabo proyectos que son impensados ahora. Es difícil unir fuerzas en medio de tantos intereses, con diferentes sectores políticos; esta figura puede hacer eso porque es una herramienta flexible maleable; por sobre todo, es una figura muy segura y transparente.
CP: El fideicomiso es una herramienta más práctica y aprobada. Nosotros, por ser un país con menor desarrollo, tenemos la fantástica posibilidad de copiar lo bueno, lo que hicieron los otros países para desarrollar su infraestructura, para apartar de los vaivenes políticos y congeniar todos los intereses en un contrato. Para apartar todos los factores intervinientes, es importante usar la figura del fideicomiso; no estamos haciendo algo extraordinario o supercomplicado. El Estado está peleando por recursos para buscar en el exterior todo un proceso que puede durar hasta años y los varios problemas existentes para conseguir recursos; con estos proyectos, lo que hicieron otros países tranquilamente se puede hacer acá.
-LN: ¿Qué camino se sigue en una obra de infraestructura que se realiza a través del fideicomiso?
MS: Son varias las entidades que pueden dar el préstamo, pueden ser del exterior o pueden ser locales, que van a ser los acreedores beneficiarios del fideicomiso. Entonces, todos van a estar en igualdad de condiciones; van a cobrar el crédito que dieron para una ruta, por ejemplo, con el flujo de dinero que se recauda por la utilización de esa ruta y la fiduciaria va a estar pagando a los acreedores. Se hace la concesión de una ruta a empresas que se tienen que unir, pero el dinero lo maneja el fideicomiso, la fiduciaria va haciendo los desembolsos de acuerdo a la necesidad de las obras, entonces eso va hacer mucho más ágil el proceso de los trabajos.
-LN: ¿Cuáles son las ventajas del fideicomiso frente a otras modalidades de inversión?
MG: Al formarse el patrimonio autónomo, es independiente de las partes embargables. Si el Estado hace un fideicomiso y transfiere bienes al patrimonio autónomo, está separado de cualquier vaivén político porque está separado del Estado y de la fiduciaria, es la figura ideal para hacer una asociación público privada. El Estado solo no va a poder hacer todo, tiene que unirse con la parte privada y este es el vehículo ideal para hacerlo. El ministro de Hacienda, Manuel Ferreira, es pro-fideicomiso, él sabe lo que es la figura porque estaba en el sector privado, entonces creo que nos va a apoyar.
CP: Con el fideicomiso se busca la seriedad: con seguridad jurídica, uno atrae mucha inversión extranjera, entonces el Estado ya no va a tener que salir a mendigar y pedir plata afuera, simplemente deja que el sector privado del mundo venga a invertir en Paraguay; hoy vienen los chinos, los taiwaneses y otros a preguntar por el país, pero no tenemos el vehículo que dé seguridad jurídica a esa inversión, y eso se logra con el fideicomiso.
-LN: ¿Cuáles son algunos ejemplos de aplicación exitosa del fideicomiso?
MS: La Cooperativa Manduvirá hoy está construyendo su planta de azúcar orgánica, por 14 millones de dólares, con financiación local y extranjera. Banco Continental y la Caja Mutual de Cooperativistas del Paraguay se unen a los financiadores y cada uno, de acuerdo a su posibilidad, ingresa como acreedor del patrimonio autónomo. La cooperativa no iba a poder a hacer esto sola; entonces, sus socios los cañeros transfirieron 75 propiedades como garantía. Esto se está construyendo en Arroyos y Esteros y tiene múltiples beneficiarios. El trabajo consiste en ir plantando semilla por semilla porque cuesta que la gente vaya conociendo y pierda el temor al fideicomiso, por ser algo desconocido.
CP: El aeropuerto de Carrasco (Uruguay) se hizo con un fideicomiso, dejando como garantía el derecho de cobro del aeropuerto, emitieron 87 millones de dólares en bonos y ahora tienen un aeropuerto espectacular. Si se quiere hacer un préstamo con una hipoteca para un inmueble, que cuesta 20 millones de dólares; alguien presta 2 millones de dólares y tiene la primera hipoteca, otro da 2 millones de dólares más y tiene la segunda hipoteca, pero nadie más quiere esa segunda hipoteca, ni la segunda ni la cuarta, por más que el inmueble sea valiosísimo. Sin embargo, en el fideicomiso una propiedad que cuesta 20 millones puede tomar un crédito de 12 ó 13 millones de dólares, dependiendo del valor, todos los acreedores entran en igualdad de condiciones, es mucho más flexible y tranquilo.
MS: En la ejecución es mucho mejor, no hay ejecución hipotecaria, en el contrato de fideicomiso se establece cuando hay un incumplimiento, qué tiene que hacer la fiduciaria al darse por notificado el incumplimiento, posteriormente notifica al deudor.
-LN: ¿Qué tipo de usos se está dando al fideicomiso en Paraguay, actualmente?
CP: Existen transacciones vía Bolsa de Valores, esto permite el acceso de inversionistas de pequeño y mediano porte que de otra manera no van a acceder. Cada vez recibimos más llamadas del exterior preguntando qué instrumentos de inversión distinto a los depósitos bancarios tenemos y, lastimosamente, faltan instrumentos, la gente quiere ver variedad. Cada vez necesitamos que las empresas, los que desarrollan los proyectos, vean esta herramienta como un instrumento de financiación, el fideicomiso es para todos aquellos que quieran crecer, pueden hacerlo a sola firma o directamente poniendo garantías propias, el fideicomiso es un mecanismo muy válido. El fideicomiso está abierto a personas físicas y jurídicas; una persona común tiene que ir a la entidad financiera y, en vez de hacer una hipoteca, hace un fideicomiso de garantía. En la AFD (Agencia Financiera de Desarrollo) se está impulsando que las entidades tomen los préstamos que ellos financian con fideicomiso de garantía.
-LN: ¿Qué medidas pueden implementarse en el país para desarrollar el fideicomiso?
MS: Son decisiones que tiene que tomar el Gobierno. Existe un proyecto de ley del fideicomiso público que continúa en el Parlamento. La ley de fideicomiso público se crea para que las entidades del Estado, autárquicas, autónomas y municipios, utilicen esta figura y que ya no tenga que haber ninguna aprobación; hoy se necesita una ley para cada proyecto, la idea es tener una ley marco para todos los proyectos.
CP: Los extranjeros siempre nos dicen que tienen toda la intención de traer dinero, pero no hay herramienta, las empresas no emiten públicamente, no quieren emitir acciones, hay que crear los mecanismos para que los inversionistas se decidan a entrar en el país. Necesitamos inversión de crecimiento, existe una masa de inversionistas que puede dirigir su capital hacia nuestro país, pero primero necesitamos herramientas jurídicas.

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Tras la sorpresiva suspensión del remate de los aviones de Pluna, en el Frente Amplio y en el sindicato de trabajadores de la aerolínea recobró fuerza la idea de que los funcionarios autogestionen la empresa o incluso se evalúe su estatización.

“Autogestión, la única solución”, gritaban ayer más de 150 trabajadores de la aerolínea liquidada que se concentraron en el Aeropuerto de Carrasco una vez conocida la noticia de la postergación para el 1° de octubre de la subasta de los 7 aviones que pertenecieron a Pluna.

El sindicato de funcionarios de la exPluna estima que esa es la mejor fórmula para reactivar la aerolínea, que dejó de volar a mediados de junio luego de que el gobierno acordara la salida de la Sociedad Aeronáutica Oriental, que tuvo la mayoría del paquete accionario desde el año 2007.

En la tarde de ayer los trabajadores mantuvieron una reunión informal con el ministro de Transporte, Enrique Pintado. En el encuentro, los dirigentes sindicales le anunciaron al secretario de Estado que prevén presentarse al remate del próximo 1° de octubre, dijeron fuentes gremiales

Luego, en conferencia de prensa y al ser consultado sobre la posibilidad de entregar la gestión de la aerolínea a los trabajadores o estatizar la empresa, Pintado insistió con que el gobierno está “concentrado” en concretar la subasta y dijo que “no hay ningún impedimento” para que los trabajadores asociados con un inversor se presenten en la puja.

El proyecto de los trabajadores de la exPluna tiene el respaldo del PIT-CNT, que propiciará los contactos necesarios con los representantes del gobierno para evaluar la opción.

“Los trabajadores están manejando un proyecto de autogestión y también nosotros hemos planteado que el Estado se haga cargo de la empresa, habrá que ver si es derecho público o privado”, dijo a El País el dirigente sindical Ismael Fuentes, miembro del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT.

Sobre el tema, el presidente José Mujica dijo ayer que la idea de los trabajadores de Pluna le “parece notable, pero el asunto es quién pone la plata”. Mujica no se mostró a favor de que el Estado siga invirtiendo dinero en la aerolínea.

“Yo lo que sé es de una empresa aérea que nos cuesta US$ 25 millones al año”, afirmó el presidente al retirarse de la Rural del Prado, tras compartir un almuerzo con la Directiva de la Asociación Rural.

EVALUAR. Lo cierto es que la idea del sindicato de funcionarios de ir a la autogestión o la alternativa de estatizar Pluna es vista con buenos ojos por algunos legisladores y dirigentes del Frente Amplio, donde se cree que por lo menos vale la pena explorar alguna de esas alternativas. El dirigente comunista y uno de los vicepresidentes del Frente Amplio, Juan Castillo, dijo a El País que “hay que manejar la posibilidad de que el Estado se pueda ocupar de la estatización, aunque para eso se va a tener que conseguir un socio que capitalice”.

Para Castillo, “cada vez tiene más asidero buscar un camino alternativo que pase por la estatización o por la asociación con un privado pero donde el Estado tenga un rol”.

Por su parte, el senador socialista Daniel Martínez afirmó a El País que “una posibilidad es lo que se ha hecho con Ducsa, una empresa privada con propiedad estatal, sabiendo que eso implica subsidiar cerca de 10 millones de dólares”.

Martínez dijo que “si se asegura la conectividad” aérea, está “de acuerdo” en analizar una opción en ese sentido.

Por su parte, el diputado y secretario general del Partido Socialista, Yerú Pardiñas, dijo a El País que si bien el asunto no se ha analizado orgánicamente, en caso de que la subasta no se concrete “habría que analizar otras alternativas”.

“Si el Estado se hace cargo de la aerolínea tenemos que tener la decisión política de invertir y cuantificarlo, y además que eso no afecte otras cosas que el Estado tenga proyectado hacer”, dijo Pardiñas.

“En lo personal pienso que estaría bueno una empresa público-privada en la cual la responsabilidad de la gestión la tengan los trabajadores”, afirmó por su parte el diputado Esteban Pérez (MPP). El legislador aclaró a El País que su sector no tomó posición sobre el tema, pero indicó que a su juicio “es la solución más deseable”.

OPOSICIÓN. La decisión oficial de postergar el remate de los aviones de Pluna también generó reacciones a nivel de la oposición, desde donde se cuestionó al gobierno por cómo manejó el tema.

El senador herrerista y presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Heber, opinó que la aerolínea debe ser privatizada “definitivamente”. “La situación de Pluna, sumada a las medidas argentinas de control de salida de dólares, y el impuesto que ese gobierno impuso a los gastos de las tarjetas de crédito en el exterior, hacen que estemos ante la tormenta perfecta. Ojalá que la temporada no sea mala”, dijo.

Por su parte, el senador y líder del sector colorado Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, sostuvo que el gobierno debe “escuchar más a los que saben y llamar a una consultora que sepa del negocio de los aviones y que haga sugerencias”. Agregó que el gobierno debe “bajarse del pedestal y replantearse todo el asunto”.

En tanto, el diputado nacionalista Amin Niffouri, convocó ayer al ministro Pintado al Parlamento para que explique la suspensión de la subasta y los planes del Poder Ejecutivo.Imagen

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Un fideicomiso o fidecomiso1 (del latín fideicommissum, a su vez de fides, “fe”, y commissus, “comisión”) es un contrato o convenio en virtud del cual una o más personas, llamada fideicomitente o también fiduciante, transmite bienes, cantidades de dinero o derechos, presentes o futuros, de su propiedad a otra persona (una persona física o persona jurídica, llamada fiduciaria), para que ésta administre o invierta los bienes en beneficio propio o en beneficio de un tercero, llamado fideicomisario.
Cabe señalar que, al momento de la creación del fideicomiso, ninguna de las partes es propietaria del bien objeto del fideicomiso. El fideicomiso es, por tanto, un contrato por el cual una persona destina ciertos bienes a un fin lícito determinado, encomendando la realización de ese fin a una institución fiduciaria en todas las empresas.
Los bienes afectados al fideicomiso no corren el riesgo comercial del fiduciante (el que transmite la propiedad de los bienes) ni del fiduciario (el propietario de los bienes fideicomitidos luego del vencimiento del plazo del contrato), puesto que el patrimonio que es objeto del fideicomiso no puede ser perseguido por los acreedores de ninguno de ellos, ni afectado por la quiebra de ambos o de alguno de ellos.

== Partes ==
Técnicamente, el contrato de fideicomiso se da entre dos partes (llamadas ”partes stricto sensu”): ‘fideicomitente/fiduciante’ – ‘fideicomitido/[[fiduciario]]’; aunque la relación fiduciaria se da entre 4 sujetos: los antes mencionados, más el beneficiario (que puede o no existir) y el fideicomisario;
# El fiduciante o fideicomitente’, que es la parte que transfiere a otra bienes determinados. Tiene que poseer el dominio pleno de los bienes dados en fideicomiso.
# El fiduciario, que es la parte a quien se transfieren los bienes, y que está obligada a administrarlos con la prudencia y diligencia propias del buen hombre de negocios (administrar lo ajeno como propio), que actúa sobre la base de la confianza depositada en él. Puede ser cualquier persona física o jurídica. En México el Fiduciario debe ser una persona moral autorizada para ser Fiduciaria en los términos de la Ley de Instituciones de Crédito.
# El beneficiario, que es la persona en cuyo beneficio se ha instituido el fideicomiso (puede o no existir), sin ser el destinatario final de los bienes. Pueden ser una o varias personas físicas o jurídicas.
# El fideicomisario, que es el destinatario final o natural de los bienes fideicomitidos. Normalmente, el beneficiario y el fideicomisario son una misma persona. Pero puede ocurrir que no sea la misma persona, puede ser un tercero, o el propio fiduciante.

=== Concepto legal ===
Siguiendo la doctrina del Doctor Lacruz Verdejo, Tomo V , pag. 294 Edición de 1993, transcribimos literalmente y en sentido figurado sin anacronismos :

Entre nosotros, la doctrina es dominante y define la sustitución fideicomisaria repitiendo la letra del art. 781 CC español, como aquella “en cuya virtud el testador encarga al heredero que conserve y transmita a un tercero el todo o la parte de la herencia”.

Mas el citado texto comete la impropiedad de hablar de “encargo” cuando se trata de un gravamen impuesto al fiduciario de modo absoluto, y también emplea inexactamente la expresión “transmitir”, porque el fiduciario no transmite los bienes al fideicomisario, sino que es la misma ley la que resuelve la titularidad y la atribuye automáticamente al segudo heredero , quedando al primero (o a sus sucesores) un deber de entregar materialmente bienes que pertenecen ya a otra persona, al menos en la mayor parte de los casos.

Estas impropiedades del art. 781 son recuerdo de un instituto romano que se halla en el origen de la sustitución: el fideicomiso , o encargo que hace un testador al nombrado heredero de que entregue enseguida la herencia a un tercero, que no es llamado como sucesor pero que va a recibir el beneficio. El heredero (fiduciario) es una especie de pantalla, un simple intermediario entre el causante y aquel a quien favorece realmente la libertad (fideicomisario).